
El profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y primer presidente de SESAL, Daniel Ramón Vidal, ha sido reconocido por el Ministerio de Educación y Ciencia con el Premio Nacional de Investigación 2007 'Juan de la Cierva' en Transferencia de Tecnología.
El galardón reconoce “su brillante trayectoria investigadora en biotecnología de alimentos, en contexto de aplicación, su transferencia al sector empresarial y su participación y creación de empresas de base tecnológica a partir de su propia experiencia investigadora", en palabras del jurado.
Daniel Ramón (Valencia, 1959), desarrolla su actividad en el departamento de Biotecnología de Alimentos, en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (CSIC), ubicado en Valencia. Asimismo, es director científico de la compañía biotecnológica Biópolis S.L, 'spin off' del CSIC. Sus líneas de investigación actuales se centran en la biotecnología de alimentos, la biotecnología microbiana, así como la producción y validación de ingredientes y alimentos funcionales.
El Barómetro de Consumo es un estudio sociológico, patrocinado por Fundación Eroski y realizado desde el 2001 por el Instituto de Empresa, que llega este año a su sexta edición. El estudio y analiza las percepciones y actitudes del consumidor en diferentes áreas de consumo en función de variables de género, edad, áreas geográficas y estatus socio-económico, entre otras.
La edición del 2007 consiste en una encuesta realizada a 3.218 personas mayores de 14 años en todo el país e incorpora un apartado sobre los productos frescos, que identifica los alimentos que los consumidores asocian a problemas de seguridad alimentaria y los criterios que guían al consumidor a determinar el grado de confianza y frescura en estos productos.
Los alimentos que los encuestados relacionan más con toxiinfecciones y problemas de salud son, en este orden, la mayonesa, los huevos, los precocinados y los platos preparados y ya más alejados el pescado, la carne y las frutas y verduras.
Las claves de frescura varían para cada alimento. En la carne nos guía el el color, seguido de olor, textura y brillo junto con la recomendación del vendedor. En el pescado, nos fijamos casi por igual en color, olor y brillo y tiene menos peso la recomendación del vendedor. En las frutas y verduras, color y textura son la clave de frescura, seguidas por el brillo y por "que sean de temporada". Al comprar huevos, los criterios más fuertemente vinculados a la frescura son la recomendación del vendedor, el tamaño, el color y que no esté envasado.
También establece aspectos de cada los alimentos frescos que infunden más confianza al consumidor la hora de escoger, en el caso de la carne y el pescado el principal es conocer al dependiente y tenerle en buen concepto; en frutas y verduras nos guía su buen aspecto mientras que al escoger huevos y productos lácteos el consumidor se fija en que la fecha de caducidad quede muy lejana.
Siguiendo con los productos frescos los consumidores depositan su confianza en primer lugar en frutas y verduras, seguidas de la carne y el pescado en un grado intermedio, más alejados estan los productos lácteos y por último los huevos.
En cuanto a la información más consultada en las etiquetas de los alimentos, es la fecha de caducidad, seguida a poca distancia por la lista de ingredientes y ya más lejos, por la información nutricional.
Para más información:
Barómetro de consumo 2007.
Los consumidores valoran cada vez más la información de los alimentos. Consumaseguridad.com